No puede dejar de visitarse la basilica y su entorno, pero para ello hay que sufrir: primero el ingreso a traves de una zona llena de negocios y puestos callejeros no muy agradables, luego las interminables escalinatas, y por ultimo las multitudes atiborrando todo.
Igual valen la pena el interior de la basilica, su pequeño barrio trasero, y sobre todos...
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