Buena ubicación, buen descanso, buena vista , como pedimos y pagamos: con vista al mar. Con pasillos, y escaleritas, que demuestran las idas y venidas de este claustro. Muy agradable el recinto para el desayuno, con vistas al mar, para descansar: un patio antigüo con su aljhibe, y decoración e época.
