Cuando llegamos a Praga las expetativas eran muchas debido a los muchos comentarios de amigos que la habían visitado. La primera impresión no fue muy buena: lluvia, estación de tren Hollesoviche, que es mucho más pequeña que la central, y un taxista que nos quería cobrar bastante más de lo que valía el viaje al hotel. Más tarde: tour en...
Más
