El sitio es muy bonito y te engatusan con sus buenas maneras, pero no os dejéis engañar, estáis en Estambul y están a la caza del turista. Desde el primer momento fueron amables y hacían como si no entendieran en ingles, pregunte un plato y al final nos dieron otra cosa que por lo visto era carísimo y nos cobraron...
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