Fuera zapatos, nada de fotos. Si vas con la cámara te darán un resguardo y se la quedan en la entrada.
Una vez listo para la visita, vas subiendo escaleras y entrando en santuarios en los que apenas te dejan parar, todo muy rápido y totalmente guiado, no te puede salir de la ruta ni detenerte. Te llevan por la...
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