La carretera que conduce a los delfines de nariz es muy estrecha y serpenteantes. Sólo lo suficiente para dos coches para pasar en algunos lugares. Tras drivng por unos 12 kms finalmente llegar a este lugar. Al ser un domingo había un enorme pila de vehículos. No hay arreglos adecuados de aparcamiento y ya que las carreteras estaban muy estrecha...
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