Indudablemente un sitio que no se debe dejar de visitar. La construcción fué un convento donde ahora se han adaptado tiendas que muestran las diferentes artesanías de toda la región. En ciertos días, se puede disfrutar de la tradicional danza de los viejitos en el patio principal de la casa. Es como transportarse en el tiempo. ¡Toda una experiencia!
