Es un barrio bonito y curioso. De repente parece que haya una parte de Italia dentro de Boston; no por lo bonito, sino por la cantidad de restaurantes y pastelerías italianos. A mí sobre todo me pueden las "pastries", ¡todas con sus riquísimos cannoli! :)
Al menos merece la pena darse un paseo por esta agradable zona y, claro, comerse...
Más
