Son geniales, desde los dueños, Simone y Sanders a los bungalows, nuevos y cómodos. Pasando por los instructores, Fanny, Jamal, Phil... Todos profesionales y simpáticos. Los equipos, que están como nuevos, la gente de mantenimiento y esos desayunos con zumo de piña y tortilla, aun sueño con ellos :) Todo es perfecto, pero lo mejor.... El ambiente, todos te hacen...
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