Llegamos un grupo de amigos que íbamos haciendo la transandalus y nos encontramos con un "oasis".Las habitaciones grandes y limpísimas. El trato, mejor imposible. La terraza genial, con unas vistas expléndidas. Por la mañana, en el desayuno había de todo.
La pena es que no nos podíamos quedar más días. Es un sítio para repetir en familia y disfrutar del...
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