Mi novio y yo nos alojamos en la Casa Teresita durante una semana en noviembre. Nuestra estancia en la villa fue magnífica; es muy amplia y cuenta con cocina totalmente equipada con bolsitas de té y botella de vino tinto a la llegada. Nos encantó que pudiéramos desayunar y cenar en distintos lugares: junto a la piscina, en la terraza...
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