Pasamos una noche en el fin de semana de Semana Santa, en el Hotel Knobenio, mientras visitábamos Bilbao, que está a apenas 20 minutos de distancia. Es una bonita ciudad por si sola. Te lleva media hora de coche, en dirección norte, llegar a Guernica, que también merece la pena. Las habitaciones eran asequibles pero muy bonitas, grandes y limpias. El personal era educado y servicial, además uno de ellos hablaba inglés muy bien. El desayuno no estaba incluido pero los menús tenían un precio razonable, por tanto ese precio estaba bien. Un excelente hallazgo muy cerca de Bilbao.
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