Está situado en un antiguo palacio reformado con un gusto excelente. El marco incomparable y el personal simpático y servicial. Pero las habitaciones necesitan mantenimiento (pintura, barnizado, luces fundidas) y la cocina definitivamente no está a la altura. La cena decepcionante y el desayuno (tipo menú) pésimo (sin variedad ni calidad).
Debe tenerse en cuenta que no estamos hablando de...
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