El hotel es un hotel mítico de montaña; construido en 1882, las instalaciones siguen igual que en el siglo XIX. Por una noche en habitación doble y media pension nos cobraron 280 CHF (unos 212 eur) por una habitación que ni siquiera tenía cuarto de baño. Lo único que merece la pena es el servicio de la cena, el menaje,...
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