Es de los lugares más bonitos que he conocido. Desde la cama puedes ver como amanece y es un placer dormirse con la ventana abierta para oir el ruido del mar. El poder desayunar en la terraza junto al mar, no tiene precio. El trato de los camareros muy amable. Recibimos un trato exquisito de la señorita de la recepción,...
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