Una casa tipica toscana con mucho caracter y con la simpatia y amabilidad unica de sus dueños. Francesca te recibe con todo su cariño y cocina fantasticamente bien. Todo muy cuidado, con muchos detalles. Desayuno muy rico y variado, cenas fantasticas y abundantes. Mucha simpatia, hamabilidad, sonrisas y profesionalidad. Un poco complicado el acceso pero merece la pena, sin dudas...
