Qué lugar tan asombroso. Como en cualquier otro lugar en Barbados. La casa redonda es pintoresca, funky y peculiar. Fantástica comida, ubicación, personal amable y por último, pero sin duda no menos - las habitaciones. Nos alojamos en la habitación 3 y es sin duda una de las espectaculares habitaciones en las que me he alojado. Me encantaría volver.
