Casa Azul tenía todo lo que mi marido y yo estábamos buscando para nuestras vacaciones: una hamaca bien puesta, cama cómoda, vista al mar, a pocos pasos de la playa. Disfrutamos escuchando el surf al quedamos dormidos y cocinar en la cocina que tiene todo lo necesario para las comidas sencillas. Disfrutamos de nuestro café en el balcón cada mañana...
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