Yo, mi media naranja, y nuestro perro fuimos a Nipika para un fin de semana en noviembre y nos encantó. Los dueños son super genial y el lugar es un paraíso. Nos alojamos en nuestra propia cabaña privada y disfrutamos de algunas comidas románticas junto al fuego de la chimenea, la leña bañera de hidromasaje, y recorrer las millas de...
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