Habitaciones enanas con ducha para enanitos. Trato malísimo. Uno de los dos era muuuuy borde. Desayuno muy justo. Ruido de trenes por la noche. Nos cobraron por guardarnos las maletas el último día un rato antes de ir al aeropuerto. Barato sí, pero a veces merece la pena pagar un poco más.
Más
- Edward Hotel London
