Después de enseñarnos el gerente el hostal, no dudamos en ningún momento de salir de allí como alma que lleva al diablo. Nada más entrar, nos encontramos con todo el vestíbulo apuntalado; luego, había que ir al piso de abajo, a modo de sótano, para acceder a las habitaciones y a algún que otro baño. La limpieza brillaba por su...
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