Después de leer las críticas de abajo puedo respaldar sus sentimientos. Robin y Maureen fueron anfitriones encantadores. Su casa es ideal para ofrecer lujo y privacidad a nuestros huéspedes. El entorno es idílico y viendo el rojo ardillas haciendo su impresión de misión imposible llegar a alpiste era maravilloso. Nada es demasiado para ellos tan sólo hay que preguntar.
