Pasamos un fin de semana estupendo, la habitación era muy acogedora y con mantas eléctricas en la cama para combatir el frío del invierno. Todo muy limpio y el baño buenísimo y moderno. La mujer encantadora y muy buen desayuno. Si algún día vuelvo a Sligo sin duda me volveré a hospedar aquí.
