Las habitaciones son bastante básicas, pero la nuestra tenía unas vistas estupendas de la ciudad. La ubicación del hotel es genial; justo al lado de la catedral y del casco antiguo peatonal. Tuvimos una cena al otro lado de la catedral en el Le Serpiente, brasserie, que era mucho mejor de lo que esperaba que lo fuera, buena comida y...
Más
- Administre la ficha de su perfil
