He estado dos veces en el hotel Real de Grenoble para un par de días cada vez, en el verano. Sus puntos fuertes son el hermoso Ayuntamiento -histórico mosaico piso!- y la escalera, ubicación céntrica y bien equipadas habitaciones muy limpias encantadoras, a precios asequibles. El único inconveniente era el timbre Bell ocasional de los tranvías como me gusta dejar...
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