Después de una jornada intensa de caminante por la exhuberante Roma, nada hay cómo una amplia y cómoda cama, con sábanas agradables...Aunque está alejado de los núcleos turísticos, a 4 minutos hay la parada del bus ( el núm.62 recorre las paradas imprescindibles). El desayuno muy tranquilo, con pocas mesas. El servicio correcto. Poca variedad para escoger en el buffet...
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- Lloyd Hotel Rome