Roma es una ciudad maravillosa, pero el mal sabor de boca que nos dejó el B&B San Michele será, tristemente, una de las cosas que siempre recordaremos de nuestro viaje.
El dueño del sitio, un tal Mauro, nos la coló. El sitio está sucio, es ruidoso y pequeño y se encuentra en un lugar bastante feo, donde ves a gente...
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