Las habitaciones son sencillas pero amplias. Tiene el inconveniente de no tener ascensor, lo que obliga a acarrear las maletas por una larga, empinada y, en algunos tramos, angosta escalera. El personal del hotel es muy amable y se brindará a echarte una mano. Aprovéchala!
El desayuno, bueno y abundante, está incluido en el precio de la habitación.
Dispone de...
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- Johannes Vermeer Hotel
