Buena ubicación, desayuno pobre, ducha sin cortina ni mampara y alguna cucaracha. La atención del personal muy buena. Algunas habitaciones, que dan a la calle Veikou, pueden resultar incómodas por el ruido de los bares. No puede decirse que sean estudios de luxe.
Más
- Administre la ficha de su perfil
