Nos alojamos en este pequeño hotel encantador en el mar a mediados de noviembre. Está como a una hora de Copenhague en la autopista o puedes tomar una ruta costera ligeramente más largo que está bastante encantador. Un tren va también de Copenhague a la zona. Hay senderismo y pasear en bicicleta por la zona y un par de grandes...
Más
- Administre la ficha de su perfil
