La habitación no era inmensa, pero estaba bien cuidada y todo era muy acogedor. La cama era Q, muy confortable y relajante, lo que íbamos buscando. A un paseo del centro de Windermere o del lago por Bowness. El desayuno fantástico y muchas cosas que hacer por la zona, para olvidarte de estrés y problemas. Volveremos seguro
