Moderno y cómodo.
La recepción, amable y dispuesta. No había reservado una de las habitaciones con cuna y al momento se dispuso todo.
Habitaciones amplias y limpias.
El desayuno, digno de Gargantua y Pantagruel, que escribiera François Rabelais.
Calidad, cantidad.
Me llamó bastante la atención el detalle de que las bolsas de te, no eran de papel como es habitual,...
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