Uno de los lugares más bonitos de montaña que hemos visitado. Tranquilidad asegurada.
La comida excelente y cada noche diferente.
Francis y Clementine fueron unos acogedores anfitriones que nos hicieron sentir como en casa (o aún mejor!).
Ideal para ir con niños, para esquiar, para todo el que le guste la montaña.
Gracias por unas maravillosas vacaciones.
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- Du Pillon Hotel
