Nos pasamos dos noches en Glengary tener los dedos cruzados en el ferry desde el norte isla. El B&B está a un corto paseo de la terminal del ferry pero por una calle tranquila, así que no es muy ruidoso.
Los anfitriones eran muy atentos y acogedores. Como ésta era nuestra primera visita a Nueva Zelanda que necesitábamos coger un...
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