Fuimos un grupo de 8 personas a la casa de Mario y Damaris, nos quedamos 5 noches y nos despedimos con lagrimas en los ojos. Nos sentimos realmente en familia, nos trataron como amigos cercanos y discutimos largas horas con Mario despues de las cenas. Ademas Oscar, el hijo de ambos, fue un gran anfitrion que nos gestiono tours, caminatas...
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