Es un Riad muy bonito con un pequeño jardín dentro y enclavado dentro del Castillo de Rabat (Kasba), que son muchas callejuelas encaladas de blanco y añil. La habitación muy agradable con todos los detalles de una decoración marroquí. El desayuno muy correcto, completo pero sin desbordar. El servicio muy atento a todo sin notarse que estaban allí. En nuestra...
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