Un grandísimo hotel, con un trato exquisito. Está envuelto de campos de arroz. Tiene una piscina desbordante impresionante. No está en medio de Ubud (a diferencia del Komaneka at Monkey) pero en 15' andando estás en la calle principal. Un paseo tranquilo, seguro y que apetece después de cenar.
Más
- Administre la ficha de su perfil
