Éramos doce los que fuimos a jugar al golf entre campos de cidros, olivos y bosques. Los campos de golf eran adecuados, además el hotel proporcionaba transporte de ida y vuelta a los campos, aunque a veces estaba muy abarrotado. El hotel era muy bueno, aunque la auténtica revelación para mí, tras agotadores días de golf, fue la terapia de...
Más
- Hotel Aziza Thalasso
