Me alojé aquí por una semana en octubre, y nos lo pasamos de maravilla. El hotel es una antigua mansión otomana, alrededor de un patio con cerámica, un restaurante, una piscina y un hamam. Las habitaciones eran de un buen tamaño, con una cómoda cama, un montón de muebles, un pequeño balcón que daba el olivar, un cuarto de baño...
Más
- Administre la ficha de su perfil
