En nuestro periplo por el transiberiano / transmongoliano trás muchos dias de sufrimiento por lo bordes que son los rusos, y por lo incomodos y guarros que son sus trenes, llegamos a Kazan. La capital de Tartastan. Una ciudad rara pero que merece la pena visitar aunque parezca mentira. Comer en uno de sus restaurantes, pasear por una de sus...
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