Todas las habitaciones, sencillas y confortables, están emplazadas en la roca de la montaña con vista al lago Atitlán y a los volcanes circundantes. Este pequeño hotel, es como la torre de Babel. Turistas de todo el mundo se juntan a compartir el desayuno y la cena en un ambiente agradable y muy romántico. Superó mis expectativas.
Más
- Hotel La Casa Del Mundo