Las habitaciones tienen mucha personalidad y Julia es muy amable y servicial. Puedes ir y venir como quieras porque la puerta está cerrada nunca. que no obstante tienen una llave para bloquear su habitación individual. El desayuno era delicioso y hay una amplia selección para aquellos con restricciones de comidas. Sin duda volveremos la próxima vez que vayamos a Plockton.
