Iba buscando una "genuina" experiencia del Oeste sin la familia (perdón), en el rancho de un tipo y sin ninguna atadura.
Encontré el Big EZ y me encontré con el paraiso en la tierra. Su precio no es para cardíacos pero llevaba incluidos algunas de las comidas más deliciosas que se puedan comer (Polo, el cocinero, supera a Le Cirque...
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- Big Ez Hotel
