Al llegar los dueños, Malcolm y Hazel Brown, nos dieron una cálida bienvenida.
Nos alojamos en una habitación con vistas al mar que daba a las islas Farne. ¡Una preciosidad!
La habitación estaba limpia y era amplia, además tenía los típicos utensilios para hacer té y café. Televisión, baño en la habitación, etc. La cama era lo bastante cómoda y...
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