Las primeras impresiones fueron muy positivas - bonito sitio cerca de las aguas estancadas del Támesis, pero resulta que hay una calle muy transitada que parte en dos el hotel como un aparcamiento (consejo- pide habitación alejada de la calle).
Llegamos a media tarde del sábado a un cálido fuego (¡en Agosto!) en un pequeño pero agradable bar/zona vestíbulo. Ambiente...
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- Hotel French Horn
