Verdaderamente un mundo lejos de la ciudad, donde la hierba es verde y se puede oír las ranas mientras contempla un millón estrellas en el cielo. En cuanto a nuestro anfitrión encantador maravillosa que verdaderamente hacen de éste un evento que nunca olvidará. Las habitaciones son encantadoras y bien equipada con todas las comodidades que puede haberse olvidado. Gracias Patti...
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