Pasamos una noche en la Posada de Almagro, y tengo que decir que nos encantó la casa, muy bien conservada, con mucho sabor manchego y la calidez de los recepcionistas nos encantó.
Nos gustó su sencillez que nos transportó al siglo de Cervantes por una noche, en la cual a pesar de tener fiestas en el pueblo, no oímos ni...
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