La cama y el desayuno era precioso. porche grande y hermosos jardines de flores. El gerente, Judy, era muy acogedor, amable y nos hizo sentir como en casa. Nos encantó el pragmático sentir de esta cama y desayuno. Judy fue muy atento a los horarios ya que no siempre sabes qué tiempo nos darían en de nuestro paseo en bicicleta.
