Como es tristemente habitual en Palma de Mallorca, el horario del buffet está totalmente adaptado al estilo alemán, por lo que siempre acabamos comiendo o cenando a última hora mientras iban ya recogiendo las sobras.
El motivo de mi viaje fue por negocios, y los detalles en las salas de reuniones, líos con las reservas, servicio lento e impersonal, etc....
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