Nos alojamos aquí en mayo en un domingo y luego el miércoles el siguiente, mientras visitábamos a nuestra hija, que vive en la Misión. Sheila, el dueño, es amigable, pero están esparcidas. Ella nos dejó la llave para nuestra noche estancia les dijimos, pero al final para arriba a golpear nuestra puerta a las 11pm porque ella se olvidó que...
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